Jesús es el Camino
La noche antes de morir, Jesús estaba con sus discípulos, hablándoles de una despedida que ellos todavía no entendían. Tomás lo interrumpe con una pregunta honesta: «Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?» (Juan 14:5). La respuesta de Jesús es una de las frases más citadas — y más discutidas — de toda la Biblia. Es también el nombre de nuestra iglesia.
«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.»
Juan 14:6
Una promesa en la despedida
Jesús no estaba dando una lección de filosofía abstracta. Estaba consolando a hombres asustados que estaban a punto de perderlo, prometiéndoles que la separación no sería definitiva y que había un camino de regreso al Padre — y que ese camino era él mismo, no un mapa, ni un método, ni una lista de reglas por cumplir.
Camino
Jesús no dice que muestra el camino: dice que Él es el camino. Cuando en la Biblia alguien pregunta cómo llegar a Dios, la respuesta no es una escalera de méritos que hay que subir, sino una persona a la que hay que seguir. Es una afirmación de exclusividad tanto como de accesibilidad: no hay una ruta secreta reservada para unos pocos — hay una persona disponible para cualquiera que decida seguirla.
Verdad
En un mundo con tantas versiones de lo que está bien y lo que está mal, Jesús no ofrece una opinión más: se presenta como el punto fijo contra el cual medir todo lo demás. No una verdad entre otras — la Verdad de la que dependen todas las demás.
Vida
No la mera existencia biológica, sino la vida que Dios diseñó para el ser humano desde el principio: con propósito, en relación con él, y que no termina con la muerte física. Para Jesús, esa vida empieza ahora, no solo después.
Por eso llevamos este nombre
Cuando en 1999 un grupo de 18 hermanos decidió comenzar esta congregación en Paso de los Toros (podés leer esa historia completa en Nuestra Historia), no eligió el nombre al azar. «Jesús es el Camino» no es un eslogan: es la convicción central sobre la que se sostiene todo lo demás que creemos — podés conocerlo en detalle en Nuestro Credo. Es también la razón por la que, semana a semana, seguimos abriendo las puertas de nuestro templo y grabando un nuevo episodio del podcast: no para promocionar una institución, sino para señalar, una y otra vez, hacia la misma persona.
Si esto te resuena, nos encantaría conocerte. Te esperamos un domingo o un miércoles en Paso de los Toros, o podés empezar escuchando el podcast donde seguimos conversando, semana a semana, sobre lo que significa seguir a Jesús en la vida diaria.
