Sobre este episodio
El programa dedica la Nochebuena a desarmar, una por una, las tradiciones navideñas más arraigadas. Empiezan por la fecha: no hay ninguna referencia bíblica ni histórica que confirme que Jesús nació un 25 de diciembre —la elección de esa fecha, explican, responde a la fusión con festividades paganas del solsticio de invierno como la Saturnalia romana y el Yule germánico, adoptadas por la Iglesia para facilitar la conversión al cristianismo.
Le sigue Papá Noel: el origen real es San Nicolás de Bari, un obispo del siglo IV en la actual Turquía conocido por dejar regalos en secreto a familias necesitadas. La leyenda viajó con los inmigrantes holandeses a América como "Sinterklaas", se transformó en "Santa Claus" gracias al poema de Clement Clarke Moore y al escritor Washington Irving, y terminó con el traje rojo y blanco que conocemos gracias al ilustrador Thomas Nast —una imagen que Coca-Cola terminó de fijar en la cultura popular como estrategia de marketing, señalan con ironía los conductores.
Pero el centro del programa no es la crítica a las tradiciones sino un llamado a no "romantizar" el pesebre: recuerdan que el nacimiento de Jesús ocurre en medio de una familia que huye, y que el mismo relato incluye la matanza de niños ordenada por Herodes al sentirse amenazado por "el rey que había nacido". El mensaje central, remarca Leonardo, es que ningún evangelio ordena celebrar el cumpleaños de Jesús —lo que sí se nos pide recordar es su muerte, "el hecho más importante de la historia", porque fue dando su vida, no naciendo, que Jesús salvó al mundo.
El cierre incluye una advertencia explícita contra el consumo de alcohol en las fiestas (con el relato real de una joven de 16 años atropellada por un conductor ebrio la noche de su cumpleaños) y una invitación a que, en medio de los fuegos artificiales, cada oyente recuerde qué es lo que realmente se celebra esa noche.

