Jesús Nuestro Proveedor
‘Todos comieron y se saciaron; y se recogieron de lo que les sobró de los pedazos: doce cestas llenas . Tomando Él los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, los bendijo, los partió y los iba dando a los discípulos para que los sirvieran a la gente. Así lo hicieron, haciendo recostar a todos. Porque había como 5,000 hombres. Y Jesús dijo a Sus discípulos: «Hagan que se recuesten en grupos como de cincuenta cada uno». «Denles ustedes de comer», les dijo Jesús. Y ellos dijeron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos y compremos alimentos para toda esta gente». El día comenzaba a declinar, y acercándose los doce, le dijeron: «Despide a la multitud, para que vayan a las aldeas y campos de los alrededores, y hallen alojamiento y consigan alimentos ; porque aquí estamos en un lugar desierto». Pero cuando la gente se dio cuenta de esto, lo siguió; y Jesús, recibiéndolos, les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que tenían necesidad de ser curados. Cuando los apóstoles regresaron, dieron cuenta a Jesús de todo lo que habían hecho. Y tomándolos con Él, se retiró aparte a una ciudad llamada Betsaida. ‘ Lucas 9:10-17 Nueva Bíblia de las Americas ‘Aconteció que mientras Jesús iba camino a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea, y al entrar en cierta aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia, y gritaron: «¡Jesús, Maestro! ¡Ten misericordia de nosotros!». Cuando Él los vio, les dijo: «Vayan y muéstrense a los sacerdotes». Y sucedió que mientras iban, quedaron limpios. Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, se volvió glorificando a Dios en alta voz. Cayó sobre su rostro a los pies de Jesús, y le dio gracias; y este era samaritano. Jesús le preguntó: «¿No fueron diez los que quedaron limpios? Y los otros nueve, ¿dónde están? ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero?». Entonces le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha sanado ». ‘
Lucas 17:11-19 Nueva Bíblia de las Americas

Las diversas actividades
Qué bueno es ver a los niños una vez más acercándose para tener un tiempo de enseñanza, amistad y comprensión del amor de Jesús hacia la humanidad, amor que se refleja en cada acción del Señor en cada una de las historias de la Biblia. Un sábado con un clima primaveral y cargado de muchas actividades que el equipo de trabajo preparó para una enseñanza más profunda. Es evidente que, para quienes observamos a los niños participar cada sábado, su crecimiento y madurez al conocer y aprender sobre Jesús son notables. En el momento de orar, en el tiempo de escuchar la lectura de la Biblia o al leerla, al llegar al momento práctico se refleja claramente que han prestado atención y que sus mentes y corazones se están sumergiendo en el conocimiento del Jesús de la Biblia.
Aprendizaje
En estas dos historias compartidas con los niños, encontramos a Jesús proveyendo lo necesario para la humanidad. En primer lugar, el relato nos muestra cómo la gente no se preocupó por el horario o la situación; tenían hambre de conocer la voluntad de Dios en las palabras de Jesús, y el tiempo pasó volando, tal como nos sucede hoy cuando estudiamos y comprendemos las enseñanzas de Jesús. Se hizo tarde, y los discípulos estaban preocupados por la multitud, que no llegaría a tiempo a sus casas para alimentarse. Pero Jesús puso a prueba la fe de los discípulos y usó su compasión, realizando uno de los milagros más conocidos y extraordinarios de la historia: alimentar a 5000 personas con tan solo 5 panes y 2 peces. ¿Cómo es posible? Bueno, Jesús es Dios y tiene todo el poder para hacer cosas que van más allá de toda lógica humana. En la segunda historia, vemos reflejado el carácter humano en todos los tiempos. No todos los que reciben un milagro de Jesús en sus vidas se vuelven a Él con gratitud y fe. De hecho, generalmente son los menos. De los 10 leprosos (enfermedad que se trató el sábado pasado), solo uno regresó a Jesús y recibió lo que realmente vale la pena tener: LA SALVACIÓN. En realidad, tiene poco valor recibir una sanidad si no nos damos la oportunidad de conocer y tener una relación con el sanador y salvador, Jesús.
Reflexion
Entonces, ¿cuál es la reflexión del día? Jesús se preocupa por nosotros y no solo provee la salvación de nuestras almas, sino que, en su misericordia y amor, también atiende a nuestras necesidades terrenales cuando lo ponemos en primer lugar. Sabemos que si nos volvemos a Él con gratitud sincera por lo que significa su sacrificio en la Cruz, alcanzaremos la salvación.
Por otra parte, observamos una realidad constante a lo largo de todos los tiempos: son pocos los que encuentran la salvación. ¿Por qué ocurre esto? Porque la gran mayoría de la humanidad ha decidido rechazar el amor de Jesús y, lamentablemente, solo buscan los milagros terrenales.

